Diputación de Caridad Proyecto Rut
El Proyecto RUT es una iniciativa organizada por la Hermandad Sacramental de Pasión, a través de la Diputación de Caridad, con el objetivo de brindar apoyo, acompañamiento y actividades a personas mayores de 69 años o con necesidades especiales, sin que sea necesario formar parte de nuestra hermandad. Queremos ofrecer un espacio donde cada persona se sienta escuchada, acompañada y parte de una comunidad.
Nuestro enfoque principal es el acompañamiento personalizado, también en situaciones delicadas como el duelo o la soledad. Queremos estar presentes cuando más se nos necesita, ofreciendo apoyo humano y cercano.
Además, proporcionamos un lugar de encuentro donde se realizan actividades que fomentan la convivencia, el ocio y la creatividad. Actualmente, contamos con el taller de ganchillo, y ya hemos realizado excursiones y visitas adaptadas, estando ahora planificando otras para quienes deseen participar.
También acompañamos a los integrantes del proyecto que se encuentren en residencias, ofreciendo el apoyo y la compañía que necesiten en cada momento.
Próximamente, y atendiendo a las solicitudes de nuestros mayores, celebraremos un bingo no lucrativo. Asimismo, continuaremos realizando tomas de contacto donde compartir inquietudes, sugerencias y disfrutar de una merienda juntos.
En el Proyecto RUT, cada persona importa. Nuestro objetivo es crear vínculos, acompañar y generar momentos de alegría y compañía en la vida diaria de quienes más lo necesitan.
Si estás interesado en participar, puedes ponerte en contacto con la Diputación de Caridad.
Para que este proyecto siga creciendo y llegue a quienes más lo necesitan, también te invitamos a formar parte como colaborador. Si quieres unirte y aportar tu tiempo o tu apoyo, ponte en contacto con la Diputación de Caridad.
Contacto
Carta de nuestra Diputada de Caridad
Es digno de mención la fuerza con la que el papa Francisco ha defendido la piedad popular. Según sus propias palabras se trata de “una manera de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia, y una forma de ser misioneros”. En efecto, la piedad popular, vivida en el seno de nuestras hermandades se transforma en instrumento de evangelización, en obra del Espíritu Santo que guía a su Iglesia por medio de sus hermanos cofrades.
Para ello, las hermandades deben sustentarse sobre tres pilares fundamentales que son el culto y la liturgia, la formación y la caridad. Hoy nos centraremos en esta última.
Volviendo a las palabras del pontífice: “La caridad tiene su origen y su esencia en Dios mismo, es el abrazo de Dios nuestro Padre a cada persona, especialmente a los más necesitados y a los que sufren, que ocupan un lugar preferencial en su corazón.”
Por otro lado, como dice san Pablo en su primera carta a los Corintios: “Ya puedo repartir todos mis bienes, que, si no tengo amor, de nada me sirve”, por tanto, la caridad debe trascender la limosna, va más allá de dar y nos lleva a darnos a nosotros mismos, a donar nuestro tiempo, nuestras capacidades, nuestra compañía sincera, una sonrisa amable, una llamada afectuosa, nuestra cercanía y nuestra comprensión hacia los más necesitados con la ilusión de crear un mundo más humano. Ahora bien, la caridad en una hermandad no ha de entenderse como un mero servicio o una prestación ya que estaríamos hablando de una simple solidaridad, más bien debe ser un instrumento y reflejo del amor de Dios.
Las Hermandades desarrollan en la actualidad una importante labor asistencial e incontables actividades, bien con una participación indirecta como en Cáritas o el banco de alimentos o mediante la implicación efectiva de sus miembros en un proyecto específico.
En la Hermandad de Pasión dentro de nuestra diputación de Caridad y obras asistenciales hemos creado el proyecto “Rut”. La idea ha surgido del mensaje del santo padre Francisco para la IV jornada mundial de las personas mayores cuyo lema era “En la vejez no me abandones” (cf Sal 71,9). Hemos escogido el nombre de Rut porque en su libro nos relata cómo, frente a la invitación a marcharse para vivir su vida procedente de su suegra Noemí, viuda y ya anciana, Rut responde: “No insistas en que te abandone” (Rut 1,16) desafiando las costumbres, siente que esa anciana la necesita y no se aparta de ella.
María Dolores Claro Cala – Diputada de Caridad