Nuestra Madre y Señora del Amparo

Nuestra Madre y Señora del Amparo es la imagen mariana titular de la Real e Ilustre Hermandad  Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora del Amparo, establecida en la Parroquia de Nuestro Padre Jesús de la Pasión en Dos Hermanas, Sevilla.

La devoción a esta imagen tiene sus raíces en la década de los años 70, cuando un grupo de habitantes de Sevilla, afectados por la riada del Tamarguillo, se trasladaron a la barriada de La Corchuela en Dos Hermanas. Allí, en la parroquia de La Corchuela, comenzaron a rendir culto a una imagen de la Virgen bajo la advocación del Amparo. Esta devoción popular fue el germen de la futura hermandad.

La imagen de Nuestra Madre y Señora del Amparo fue tallada por el escultor sevillano Luis Álvarez Duarte en 1971 y bendecida el 14 de noviembre de 1971. La obra fue donada a la parroquia por Dª. Cristina de Salamanca, duquesa del Infantado. La presentación de la imagen se llevó a cabo en un acto presidido por el entonces alcalde de Sevilla, D. Juan Fernández Rodríguez y García del Busto, y su esposa, Dª. Isabel Argüeso Hortal.

En 2024, la imagen de Nuestra Madre y Señora del Amparo fue sometida a una restauración en el taller Leal-Meléndez, dirigido por el escultor José María Leal Bernáldez y la restauradora Laura Pérez Meléndez. La intervención, que tuvo una duración de seis meses, se centró en la limpieza y consolidación de la policromía, así como en la reparación de pequeñas fisuras y daños estructurales, garantizando así la conservación y estabilidad de la talla para las futuras generaciones.

La imagen de Nuestra Madre y Señora del Amparo es venerada en la Parroquia de Nuestro Padre Jesús de la Pasión en Dos Hermanas, donde recibe culto durante todo el año, especialmente en el tiempo de Cuaresma y Semana Santa. Su procesión anual tiene lugar el Martes Santo, siendo una de las manifestaciones de fe más significativas de la localidad. La devoción a esta imagen mariana es profunda, y su presencia en las calles de Dos Hermanas es un testimonio del amor y la piedad popular hacia la Madre de Dios.

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